jueves, 29 de noviembre de 2012

RUTA EN BICICLETA AL PICO VILLUERCAS

Hacia las alturas de Villuercas.
Para otra información de la ruta: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=3662655

Es una ruta que tenía ganas de hacer desde hace tiempo pero sabía que era una ruta exigente por las elevadas  y prolongadas pendientes que hay a partir desde el punto en el que  comienzo la descripción.



Voy a omitir la primera parte de la ruta porque es la misma que la que hice la semana pasada y que publiqué en la anterior entrada "Ruta en bicicleta por Las Villuercas".

 Llegando a la Ermita de San Cristóbal, al margen derecho de la carretera, en el Collado del Brezo, continuamos por la carretera hacia Navezuelas y  a menos de un kilómetro, tras pocos metros más allás de  la primera curva muy cerrada a izquierdas que nos encontramos, aparece una pista de cemento a la derecha de la carretera. Nada más entrar en ella ya nos avisa de la pendiente media de subida de un 15%. Eso de media, pero hay rampas más inclinadas, que se mantienen durante los primeros tres kilómetros de subida.

 Al principio la subida se puede sobrellevar sobretodo porque el espectáculo es maravilloso. Aún los castaños guardan parte de sus hojas amarillas, marrones, rojizas. Rápidamente los castaños dan paso a los robles y jaras. A cada momento me paro para hacer una foto y eso me facilita la subida porque supone un descanso para las piernas, aunque resulte difícil cada arranque.
 Decía que el espectáculo es maravilloso.Los robles vestidos con la mejor de las galas del otoño, recubiertos de musgo  como fantasmas ateridos de frío que se refugian en el manto verde  como un galardón que solo se consigue con el arduo vivir en las alturas de cara al norte, con el saber estar que solo los años conceden al que ha vivido con honestidad, con paciencia, con humildad, con  fortaleza, como lo hace un roble.
 Veo personajes de un bosque viviente en cada forma que me muestran los robles, paiasjes que te hacen sentir sólido y rocoso como las piedras que habitan en las laderas y entre las que surgen los árboles, sintiendo cómo se unen el cielo y las nubes con las rocas del suelo. No hay mejor sitio para vivir que un lugar donde tu cabeza roza, con humildad, el cielo y tus pies se asientan con fuerza en el suelo.
 No hay cosa que más me gusta también: es la humildad del helecho arropando los pies de los robles.

 Por más que quiero mis piernas no responden y tengo que bajarme de la bicicleta. Voy alternando tramos andando con otros en bicicleta. No puedo avergonzarme de ello y, aunque cansado, voy disfrutando del paisaje. Las nubes están pegadas a la montaña. Mientras subo espero que  la cima esté libre de ellas ,pueda ver el sol y hacer algunas fotos del paisaje. Mientras, las nieblas me acogen y me dejo llevar de la mano de la esperanza.
 La pista sigue subiendo en zig-zag, pero sigo animoso. Me como alguna castaña que recogí antes de la subida para reponer algunas fuerzas.
 No me he traído el trípode y tengo que ingeniármelas para poder salir en alguna fotografía y dejar constancia de que fue verdad, aunque lo importante es que lo sea para mí y que disfruté. Reconozco que durante el fin de semana sentía cierta frustración y hasta algo de "mala leche", pero este día del maestro me ha hecho restablecer mi equilibrio subiendo estas cuestas.
 Por fin vislumbro las antenas que hay en la cima, pero aún me queda un trecho.
 Por fin encuentro la carretera que sube desde Guadalupe, que sale en el collado donde se encuentra la Ermita del Humilladero, hasta el Pico de Villuercas. Se trata de una carretera asfaltada, pero que se halla en muy mal estado.
A partir de este momento la pendiente se suaviza, pero el desánimo me llega porque sigo sin ver el sol y no tengo ninguna vista hacia el paisaje que rodea el pico. Hace bastante aire y mucho frío, pero lo que más me desanima es la falta de visibilidad del paisaje, así es que decido refugiarme del viento , comer algo y volverme. Cuando he visto el mapa, me he quedado a 700 m de trayecto de la cumbre. Las fotos desde la cumbre que incluyo aquí fueron realizadas en otra ocasión ( en la que subí en coche, por cierto)



2 comentarios:

  1. ¡Qué buena ruta y qué buenas fotos, Benjamín!

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  2. Aunque los castaños hayan perdido ya las hojas, los robles están espectaculares. Merece la pena la subida, sino en bicicleta a pie. Merece la pena. Un saludo

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