domingo, 9 de febrero de 2014

Ruta por la Garganta Descuernacabras o Acueducto de las Herrerías

INformación en wikiloc: Ruta por la garganta Descuernacabras



La ruta la hicimos el día 2 de febrero de 2014, un día de un sol y una temperatura muy agradable después de una semana de lluvias e inclemencias. La hicimos circular partiendo desde Campillo de Deleitosa para volver a él.
 Salimos del pueblo por el camino de Robledollano para abandonarlo cuando llevamos casi un kilómetro . Hasta ese momento el camino es más o menos llano, limitando con fincas con paredes de piedra de pizarra y encinas y alcornoques a ambos lados. Dejamos este camino y comenzamos pronto la subida hacia el puerto de Deleitosa por un cortafuegos bastante empinado. 
Tenemos unas bonitas vistas sobre la nieve en Gredos a lo lejos:

Desde el puerto, iniciamos la bajada hacia la garganta por una pista de tierra sobre la Sierra de Juncaldilla. Cuando salimos de entre los eucaliptus, las vistas son espléndidas. 
A la altura a la que podemos divisar las ruinas de la Herrería y el inicio del cauce o canal, queda a nuestra derecha, arriba en la sierra, la cueva de Juan Caldilla, famoso maqui que anduvo por estas sierras y que, al parecer, ocupó dicha cueva. 
No intentamos acceder a ella como tampoco lo hicimos a las ruinas de las tres minicentrales del recorrido, pero algo hay que dejar para otra ocasión. Si seguimos la pista dejando atrás las ruinas de la Herrería encontramos los restos de la presa donde nace el cauce. Volvemos un poco hacia atrás e iniciamos una bajada un poco empinada y resbaladiza para llegar hasta él e iniciar allí el recorrido por él.

 El primer tramo es espectacular: dejamos detrás la sierra de Juncaldilla y la cueva que se hace presente casi a lo largo de todo el recorrido como si el famoso maqui vigilara cada paso que damos y una densa vegetación que dependiendo de si nos acercamos al agua o subimos a la sierra está compuesta de alisos o de arbolillos y arbustos: jaras, brezos, madroños, y ejemplares de enebros y algún loro.


Ruinas de la primera minicentral que se contruyó y que al parecer data de 1897 ( datos recogido de la misma ruta, elaborada por Dalits, en wikiloc)

 La ruta se hace cómoda andando por el cauce, hecho especialmente de pizarra y mortero. 
El paso más espectacular está a la altura de la segunda minicentral, el acueducto, con una treintena de arcos para salvar el desnivel en el paraje denominado El Cabronil.

Poco después, al otro lado del río, en el Cerro de las Minas, podemos ver lo que queda de la actividad minera que sirvió para abastecer de material a la Herrería: 

Según la información que recojo de Dalits, en su blog: http://enfilando.blogspot.com.es/2013/10/acueducto-de-las-herrerias.html, D. Eusebio González, propietario de otra minicentral eléctrica en el Guadalupejo, en Gaudalupe, yde una "Fábrica de maderas", en mismo río. Además desarrolló un proyecto agropecuario en Almansa ( se puede encontrar la ruta desde Cañamero al Poblado de Almansa aquí en mi blog), Pues bien, compró la segunda de las minicentrales, terminó el cauce hasta la tercera que él construyó y que estuvo en funcionamiento unos años a partir de 1953.



 El cauce se ensancha llegando cerca ya de la tercera minicentral, punto en el que se acaba el cauce.

 A partir de ese momento la tecnología nos falló y estuvimos perdidos porque no sabíamos por dónde seguir. Anduvimos arriba y abajo hasta decidir ir de frente por caminos de cabras hacia las ruinas del molino y el puente que se van a lo lejos. 

 Me llamó mucho la atención el puente, Puente Viejo o del Conde, al que yo denominé Puente a Ninguna Parte. Lo cierto es que la fotografía es engañosa y el paso que hay al otro lado del puente es de herradura, pero la anchura parecería indicar otra cosa:

Se hizo de nuevo la luz con la tecnología y el mapa nos orientó de nuevo correctamente hasta llegar de nuevo a Campillo.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Ruta al Desfiladero del Pedroso y la Fortaleza de Castro. Geositio 42: Geoparque Villuerca - Ibores - Jara:

Para acceder a la ruta en wikiloc, perfil  y otros datos, pulsa en el enlace: Ruta al desfiladero del Pedroso




La ruta se inicia en la población de Puente del Arzobispo. Antes de nada visito los molinos de Santa Catalina, a los que se llega siguiendo la margen derecha del Tajo siguiendo por la calle que lleva a la piscina municipal, a cuyo lado están los molinos o atravesando el parque que comienza junto al puente.



 


Se trata de los Molinos de Santa Catalina, cuyo origen se remonta a los siglos XII - XV. Tienen 11 piedras (con piedras se hace referencia al conjunto de las piedras de la molienda, solera y volandera, con el mecanismo asociado). Me colé por una ventana que estaba rota y me impresionó el interior. Lástima de tantas pintadas. El interior estaba limpio, quizás porque cuando sube el nivel del río, el agua pasa a través del molino y lo limpia. La estructura, el aspecto, me hizo pensar. Algún edificio me pareció totalmente medieval ( con razón, claro, por su origen), pero, de pronto, me pareció recorrer el interior de un zoco árabe, con calles angostas y retorcidas:





 Se pueden apreciar algunas ruedas de molino, con los rayones dibujados, algunas aprovechadas, como era costumbre, para cubrir el suelo:



 Siento una enorme lástima al ver estos edificios con tanta historia, abandonados cuando sería un interesante recurso educativo, cultural, tecnológico y turístico.

Volvemos sobre nuestros pasos y antes de cruzar el Tajo por el puente romano podemos admirar, debajo del ojo más grande del puente, la colonia más importante de avión común del país, mitad de la cual se encuentra en Extremadura pues el río sirve de frontera entre esta comunidad y la de Castilla la Mancha.Cientos de nidos se apiñan debajo del puente.
A pesar del mal estado del agua del Tajo, numerosas especies de aves se dedican a pescar en sus aguas, vigilantes sobre las piedras del río. No conozco las especies. Creo que he de dedicarme a aprender algo sobre aves y utilizar esa guía que hace tiempo me compré:

Nada más cruzar el puente cogemos una pista de tierra. Poco más adelante esta se divide en tres. Tomamos la de la derecha, la más cercaa al Tajo y continuamos por ella. Poco más adelante la pista se convierte en una sencilla vereda. Continuamos por ella hasta encontrar el arroyo del Pedroso. Nada más encontrarle buscaremos un camino que baja hasta el impresionante desfiladero. La bajada la calificaría de difícil, aunque para otros sería sencillamente moderada. Lo primero que vemos son unas "piedras caballeras" en difícil equilibrio:



Podemos apreciar los granitos de grano muy fino o aplíticos que se levantan en paredes rocosas de elevada altura, cuarteados en bloques, dando lugar a "piedras caballeras", que apoyan sobre otras sobre una estrecha base dando la sensación de que en cualquier momento pudieran caer.

Varios charcos y una hermosa cascada jalonan el arroyo, aunque dado que el otoño no ha sido lluvioso lleva poco agua.


Un buen momento para la ruta sería en primavera o verano para darse un chapuzón en sus aguas.
Subimos para poco más adelante volver a bajar hacia el hermoso molino de Pedroso, más bien las ruinas que quedan de él.

Dado que el arroyo lleva poca agua, lo atravesamos y allí tomamos nuestro aperitivo. Desde allí partimos hacia la Fortaleza. Solo hay caminos de animales que se entrecruzan, que se pierden, por lo que intentamos subir e ir por la parte superior de la sierra.

Pronto alcanzamos a ver la fortaleza, donde podemos apreciar su puerta de entrada y las fuertes murallas, desde donde se podía ver el Tajo y controlar la zona.

De vuelta bajamos hasta el arroyo del Pedroso y caminamos por las sendas que van cerca del agua.

En alguna ocasión hay que separarse del arroyo para poder seguir el camino hasta encontrarnos el Puente de los Molinos. Justamente el puente nace en un molino que hay el margen izquierdo del arroyo.



 Cruzamos y desde allí subimos un poco hasta encontrar veredas desde las que podemos ir viendo el arroyo hasta encontrar de nuevo el Tajo y el Puente del Arzobispo por el mismo camino que hicimos la ida.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Capuchina. Tricholoma portentosum

La capuchina es una seta cuyo sombrero presenta una gran variabilidad de color: desde color oscuro,casi negro, pasandopor el gris hasta casi blanco en ocasiones sobre un fondo con tonos amarillo verdosos. A pesar de su variabilidad en el color presenta unas fibrillas oscuras, radialesSu tamaño es mediano, hasta 10 cm, con un aspecto típico a tricholoma: con un mamelón central, borde irregular y que suele presentarse agrietado radialmente.


El pie es blanco, con tonos amarillo limón.

Las láminas blancas incialmente van pasando a un color grisáceo amarillento. y están escotadas.
Suele  encontrarse en pinares, aunque este año también las he encontrado en el borde de un carril bajo las hojas de roble.
A veces es difícil verlas porque nacen bajo las acículas de los pinos y bajo tierra, pudiéndose ver solo bultos que hacen sospechar que puede haber una seta debajo:

La seta es muy buen comestible. Su carne, al comerla,  es dura y un poco viscosa.
Suele salir, en esta zona, bien entado el mes de noviembre, cuando ya hace frío y tenenos heladas nocturnas. Este año, que después de un buen empiece en la emporada de setas posteriormente se ha paralizado por falta de lluvias, han aparecido ya en el mes de diciembre, cuando pensaba que este año no las podría disfrutar.